MADHAK   
 una sencilla  preparación del Opio  para fumar

 Se denominaba Madhak ha la preparación de tabaco u otras hierbas maceradas en Opio disuelto en agua
Esta elaboración seria una de las primeras y más sencilla formas de preparación del Opio para su consumo fumado.

Esta costumbre seria originaria de la isla de Java donde las hojas del tabaco importado de América por los españoles y portugueses se sumergían en una solución de Opio y luego secadas al sol para ser picadas y fumadas, en un principio en las mismas pipas utilizadas para el tabaco, mas adelante se crearon para su consumo pipas algo mas especializadas; Con el tiempo se fue reduciendo la cantidad de tabaco hasta que se fumaba el Opio solo, dando lugar al perfeccionamiento del Chandoo (la quinta esencia del Opio) este es un procedimiento muy largo, laborioso y bastante complicado para el que se requería una alta cualificación y preparación practica.
Esto también propicio la creación de un modo y una parafernalia propia y específica para facilitar su consumo, pipas, lamparillas de aceite, agujas…etc.



Existían diversas formulas y métodos para su elaboración, dependiendo principalmente de la época y de la localización geográfica 
En Egipto se fumaba el Opio mezclado con cannabis y en Turquía se mezclaba con tabaco fumándose en un “marguile·

Preparación general  del Madhak

El proceso es similar al llevado a cabo en el refinado del Opio pero en la última fase se le añade el tabaco…
 También se puede amasar esta mezcla, dándole forma de pequeña píldora que se puede fumar en una pipa 

-Se diluye Opio en bruto en agua caliente

-se filtra utilizando un filtro de papel de cafetera, retirando las impurezas

-se repite hasta 2 veces esta operación con los residuos que queden

-mezclar los líquidos resultantes colocándolos en un recipiente al baño maría, reduciéndolo hasta obtener la consistencia de un liquido espeso,

-Añadir a este líquido las hebras de tabaco natural picado en cantidad suficiente para que absorba el líquido completamente, removiéndolo y procurando que se empapen por igual todas las hebras   


-El recipiente con el tabaco empapado de Opio se deja a la sombra que termine de evaporar la humedad hasta que este relativamente seco
Cuidado, si se seca demasiado, se pulverizara en exceso dificultando su consumo, debe de conservar un porcentaje de humedad suficiente

-Tras esto ya estaría listo para fumar, tendrá una apariencia como si fuese picadura de tabaco, aunque al calentarlo el olor lo delata
Aun no siendo su mejor forma de consumo, también se puede fumar como un cigarrillo

Consumir el Opio fumado es una forma un tanto despilfarradora, por lo que es recomendable que la cantidad con la que se carga la pipa sea pequeña, que pueda fumarse en unas pocas caladas para evitar, primero que se pierda el humo, y que el calor de la combustión prolongada del tabaco altere las propiedades del Opio;

Con un poco de maña incluso se puede utilizar una pequeña “Sisha” marroquí para consumir esta preparación en forma de pequeñas bolitas o píldoras

Mi propia receta de “Madhak”
                                                                                           
-4 gr. de Opio en bruto
-80 ml de agua + 30 ml  para el 2º filtrado
-unas gotas de zumo de limón
-un chorrito de alcohol (vodka o similar)
-16 gr. tabaco natural picado

Las cantidades de agua dadas son orientativas, lo importante es que tiene que ser suficiente para que el Opio no sature el líquido y pueda disolverse bien, mas vale que sobre, (ya que luego se evaporara) a que falte y no se disuelva bien todo el Opio

                      1 gr. de este “Madhak” contiene +/- 200 mg de opio refinado

 *(Calculado sobre Opio obtenido de nuestra variedad de plantas silvestres autóctonas de Castilla “(C)n Burgos” con una merma media tras el refinado de un 20-25% del peso en bruto, con otras variedades los resultados finales pueden variar)

Si se parte de Opio ya refinado para la misma proporción seria de 2 gr. de Opio  por cada 10 gr. de tabaco, si se desea mas potente solo hay que aumentar al gusto la cantidad de Opio por gr. de tabaco

Se procederá:
-Disolver el Opio refinado en agua, preferiblemente al baño María, una vez este todo disuelto sacarlo del baño y antes de que se enfríe.
- Añadir las hebras de tabaco, es recomendable hacerlo poco a poco, en cantidad suficiente y dándole tiempo como para que absorban todo el líquido, procurando que se impregnen por igual 
-Como en la formulación anterior, una vez se evapore el exceso de agua estará listo para su consumo

Texto y Fotografía - Romo.                                                     

    ® (C)n Burgos




Lixiviación

 Un sencillo método de obtener extracto de las capsulas secas de adormidera


La lixiviación consiste en una  filtración por desalojamiento que en este caso se empleará para extraer la parte soluble de las cápsulas secas de la adormidera.Con este sencillo método se consigue extraer fácilmente todo el Opio contenido en la paja seca de adormidera. 

 El lixiviador consiste en una especie de tubo alargado con un extremo más delgado terminado en embudo, en donde se sitúa un separador con varios orificios a modo de colador, el cual se puede sustituir por un poco de algodón en rama o similar.   
























                  
Se procede de forma similar como en la preparación de una infusión.
Limpiar de semillas las cápsulas y con la ayuda de un molinillo de café o similar se trituran, reduciéndolas a polvo grueso.
Se coloca en una olla al fuego con la cantidad justa de agua caliente como para saturar la masa de polvo; añadir un poco de acido acético. 
Se le da un hervor durante un par de segundos y se deja reposar tapado durante quince o veinte minutos, trascurrido este tiempo la masa presentara aspecto húmedo pero no encharcado. 
La masa húmeda se coloca en un recipiente tapado a macerar con un poco de alcohol etílico durante 48 horas.  
Trascurrido este tiempo se coloca en el lixiviador.
LIXIVIADOR
Modo de empleo del aparato:                                                                                      
1- Se coloca un poco de algodón en rama a modo de filtro en ( a )
2- Se llena con la masa macerada hasta la línea ( c )
3- Se añade la parte liquida sobrante de la maceración, rellenando con alcohol hasta el nivel ( d )
4- Cuando comienza a caer liquido en recipiente ( e ) se añade otra nueva cantidad de alcohol de nuevo hasta el nivel ( d )
No se debe cerrar el tapón superior sin ante haber compensado la presión entre la parte superior del lixiviador y el recipiente de recogida, esto se consigue uniendo mediante un tubito ( f ) la parte superior del lixiviador con el colector, de esta manera se evita la evaporación del alcohol y la presión se reparte con uniformidad.


Se introduce la materia macerada y se comprime ligeramente, se le añade el líquido restante de la maceración, se va echando poco a poco cantidad suficiente de alcohol para desalojar el líquido ya contenido en la masa. Este líquido que se ha agregado debe ser desalojado por otra porción nueva de alcohol y así sucesivamente hasta agotar la sustancia a  filtrar.
No es recomendable prolongar la maceración mucho tiempo ya que la celulosa de las paredes de las capsulas acaba deshaciéndose formando una masa espesa y añadiendo residuos vegetales que dificultan la correcta filtración.

Es muy importante el tamaño del grano triturado de las cabezas y lo comprimido que esté dentro del lixiviador ya que esto influye decisivamente en el resultado de la operación.
La masa debe de estar algo comprimida pero no compactada, el grano no será demasiado grueso ni tan fino que presente mucha resistencia al paso del líquido.

El alcohol se va saturando de materias solubles a su paso por el lixiviador depositándolas en un recipiente. Cuando toda la materia soluble se ha agotado el líquido pasa por la materia sin adquirir color ni sabor alguno.

Si el primer líquido es turbio y espeso se vuelve a echar sobre la masa.
Si el liquido sale demasiado rápido se vuelve a echar en el lixiviador manteniendo tapado el extremo inferior con el dedo algún tiempo para que asiente el polvo mas fino y de lugar a un filtrado mas lento.
La primera porción es muy concentrada consistiendo en una simple disolución de las sustancias solubles de la masa macerada.

Las cápsulas deben estar totalmente secas y blanquecinas; lo mejor es exponerlas al sol para que las calcine eliminando los rastros de clorofila que puede atrapar parte de alcaloides.
La cantidad de alcohol usada debe ser la precisa para agotar la sustancia.
No utilizamos alcohol etílico de 96º de venta en farmacias ya que contiene aditivos amargantes para evitar su ingesta.

El líquido así obtenido se puede poner a evaporar a temperatura ambiente, bajo una lámpara o al sol, pero recuerda que estas utilizando alcohol que es una sustancia muy volátil e inflamable, extrema las precauciones y prevé posible accidentes.

Una vez en estado sólido y en seco tendremos una sustancia similar en apariencia al Opio refinado y unas características análogas, pero con una potencia que podemos considerar en 1/3 o inferior.
La sustancia obtenida es muy hidrófila y se debe conservar lo más seca posible en un bote hermético y abrirlo lo imprescindible.

Texto y fotos : Romo.
   © (C)n Burgos 


Láudano
(Tintura de Opio)

Seguramente ya en la antigüedad existían preparados alcohólicos, vino, cerveza...en el que diluían  Opio, o cabezas de adormidera machacadas.

En el S. XVI el medico Paracelso utilizo profusamente para mitigar el dolor una solución de Opio en alcohol etílico junto con especias y otros ingredientes mas exóticos llamado “el láudano de Paracelso” desde entonces se populariza el termino “Láudano” pasando a denominarse así a la mayoría de preparaciones que incluían principalmente Opio y  alcohol entre sus ingredientes, esto era también conocido como” tintura  de Opio” 

En líneas generales consiste en mezclar en diversas proporciones Opio, alcohol etílico y agua a lo que se le añaden algunas especias para mejorar el sabor.

También se puede diluir el Opio en un licor de alta graduación
(No sirve el alcohol de farmacia de 96º ya que contiene una sustancia amargarte para evitar su ingestión)

 Se puede hacer una preparación muy sencilla a pequeña escala de la siguiente manera:


-5 ml de vodka de 40% mas una pizca de canela, mas unas hebras de azafrán (ojo dan mucho sabor y color 1 ó 2 hebras sobran para esta cantidad).
 Se tiene macerando durante 48 horas y se filtra muy bien ya que quedan muchos posos (resultando +/- 4 ml de liquido).


 -300 mg Opio refinado se diluyen en 5 ml de agua destilada más 1ml de vodka 40% de alcohol.


-Se mezclan el Opio diluido con el macerado de especias y alcohol .



- 30 gotas de un cuenta gotas equivalen a 1 ml.
- +/- 10 ml de solución final contiene 300 gotas.
- cada gota equivale a 1 mg de Opio refinado.











Láudano. Formulaciones farmacéuticas del  S. XVIII

Láudano de Paracelso

 Se echan 2 cuartillos de espíritu de vino de prueba sobre 2onzas y ½ de Opio pulverizado, se mezclan y se dejan digerir durante una o dos semanas y después se filtra para el uso.

  35 gotas de este láudano equivalen a 1 grano (0,0647gr) de Opio solidó
    generalmente esta preparación actúa con mas rapidez que el Opio solidó

 Tintura simple de Opio 

Opio en sustancia...................una parte
Alcohol s 56º..........................siete partes

Hágase macerar todo durante ocho días y fíltrese...

Texto y fotos: Romo.

© (C)n Burgos Antiprohibicionista



Infusión

Para realizar las infusiones de adormidera solo se utiliza las cápsulas secas o la paja de adormidera, no se utiliza la planta completa con hojas y tallos. 
Se denomina paja de adormidera a las cápsulas seca con un tallo de unos 10-15 cm.


 Las cápsulas secas de la Adormidera presentan un contenido medio de Morfina del 0,3 a 1% lo que significa que por cada Kg. podemos obtener de unos "3 a 10g de Morfina base", esto en teoría, ya que con medios caseros se podría extraer entre un 60-70% de la morfina contenida en la paja de la adormida ya que trabajamos con grandes cantidades de materia vegetal que atraparan parte de los alcaloides.

Las cápsulas deberán estar totalmente secas, blanquecinas, sin rastro de clorofila que dificulte la extracción. 

Puede existir una gran diferencia de efectos de una infusión a otra, esto depende del contenido de alcaloides de las cápsulas que puede variar enormemente de una capsula a otra, incluso entre las recogidas de la misma planta.

El proceso para realizar una infusión es muy sencillo y conocido de antaño consistiendo en:

1- Moler varias cabezas secas de adormidera (vaciadas previamente de semillas). 


 2- Echar el polvo resultante en un cazo con agua hirviendo, añadir unas gotas de vinagre o limón y remover no dejando que hierva más de 1 o 2 segundos 
   


3- Se apaga y se deja reposar tapado unos 15 minutos aproximadamente.

4- Colar  presionándolo con una cuchara o similar; escurrirlo bien.
 

5- Pasarlo por un filtro fino para cafertera o similar y endulzar al gusto  si se quiere.


 
El residuo vegetal se puede volver a reutilizar en otra infusión teniendo en cuenta que disminuye su efecto en cada uso a la mitad más o menos.

Un dato muy importante a tener en cuenta con la reutilización del residuo, igual que disminuyen los efectos psicoactivos aumentan los efectos desagradables..

El vinagre o zumo de limón acidula la infusión ayudando a la disolución de los alcaloide y reduciendo los efectos desagradables en el estomago.

Dosis media: 8 - 10 cabezas “según tamaño” (aprox. 2-3 grs. de cápsulas en polvo) en ½ vaso de agua,  +/-125cc.

La dosis es orientativa, depende en gran medida de cada persona, peso, sensibilidad que se tiene a los Opiáceos... y sobre todo de la calidad de la materia prima utilizada.

El liquido tiene un sabor muy desagradable, “nauseabundo” a este mal sabor hay que unir la acción emética intrínseca que tiene el Opio, aumentando por tanto la sensación de nausea y provocando fácilmente el vómito.

fumar opio


  FUMAR OPIO REFINADO





El Opio refinado (fig 1) resulta un producto que permite ser fumado fácilmente  adecuando la técnica de consumo. Se puede decir que fumar Opio es la manera más despilfarradora de consumirlo; sin embargo algunas veces uno puede verse forzado al uso de este metodo ya que por otras vías de administración le resulte inviable, por los frecuentes e imprevisibles problemas físicos que produce en el organismo, nauseas, vómitos, mareos, hipotensión ...etc.)

Existen ciertas ventajas en fumar el Opio frente a la vía oral:

-El efecto es más inmediato, por lo que puede resultar también bastante más adictivo (precaución).
-Su duración suele ser menor pero mucho más regular y estable.
-Resulta mucho menos agresiva para el estomago, aun así  puede provocar algunas nauseas pasajeras induciendo mucho menos el vomito.
-Los sudores, mareos y bajadas de tensión no desaparecen del todo aunque son menos frecuentes y más leves.
-Resulta mas fácil su dosificación, se puede fumar hasta conseguir el efecto deseado, consumiendo lo necesario para mantenerlo y así prevenir un exceso de efecto.

El sabor aun siendo un tanto acre y áspero no resulta muy desagradable.

La forma mas sencilla y efectiva de fumarlo es utilizando el método del papel de aluminio (fig.2) tal y como se hace con la heroína, ya que permite al Opio fundido deslizase por la hoja de aluminio, vaporizándose poco a poco por capas, aprovechando la sustancia lo más posible y evitando que se carbonize y queme de golpe.


 Se deposita una pequeña cantidad de Opio refinado en un trozo de papel de aluminio alisado (fig.3),  se calienta por la parte inferior de este y a la vez, por la parte superior, se aspira con cuidado el humo producido mediante un rulo o canuto de papel enrollado. El Opio calentado se funde desprendiendo abundantes vapores blanquecinos; en esta forma semilíquida el Opio corre por la hoja de aluminio dejando tras de si la mancha de un fino reguero polvoriento de color negro como residuo.


El Opio refinado y después triturado en polvo fino se desliza mejor por el papel de aluminio y por lo tanto se vaporiza más despacio  que la misma cantidad de Opio refinado sin triturar y por supuesto mucho mejor que el Opio en bruto lleno de impurezas.

Para conseguir los mismos efectos que por vía oral se necesitan una 3 o 4 veces la misma dosis fumada y aun así no sería lo mismo ya que fumado el Opio puede resultar mas narcótico y bastante menos eufórico que ingerido.


Texto y Fotografía - Romo. 
© (C)n Burgos

Refinado del Opio


REFINADO del OPIO en BRUTO


Este es el  método que yo utilizo, probado durante varios años con excelente resultado cualitativo y cuantitativo.
Se trata de un sencillo proceso que se basa en el cambio del estado físico del Opio, de solidó a liquido, para facilitar la separación de las impurezas sólidas mediante una sencilla operación de filtrado.
 
El Opio bruto, látex seco de la P. Somniferum (fig. 1) se tritura lo mas fino posible (fig. 2). Pasarlo por un pequeño tamíz  ayuda a separar las partes mas gruesas que no se han triturado bien (fig. 3); esto facilitará la disolución. Se coloca en un recipiente y se añade agua caliente, un poco de vinagre o zumo de limón (fig.4) removiendo unos minutos hasta que se disuelva (fig.5); se puede poner al "baño María" para mejorar y acelerar la disolución (fig.6).




Se filtra y se retiran las impurezas (tierra, restos vegetales...etc.).
Si la cantidad a refinar es mucha es mejor utilizar un filtro permanente de cafetera o una maya muy fina ya que los filtros de papel para café se embozan fácilmente.
Se obtiene un mejor resultado si la disolución se deja reposar un poco, recogiendo la parte más limpia del líquido con una jeringuilla o pipeta (fig.7 ) con cuidado de no revolver el fondo, de forma que al filtrarlo (fig.8) apenas deja residuo en el papel.  


Tras este filtrado se obtiene un líquido ámbar, más o menos oscuro, limpio, traslucido y homogéneo (fig.9).

 
El residuo producido (fig.10) se vuelve a someter al mismo proceso, añadir agua caliente (fig.11), baño maría (fig.12), removiendo y filtrando de nuevo(fig.13). Esto se repite una vez más hasta un total de 3 extracciones para asegurar un total aprovechamiento del Opio.




El resultado de la 2º y 3º extracción presentan un color mas claro, con menor cantidad de alcaloidesdisueltos (fig.14). Mezclar el producto de las tres extracciones en un recipiente.

Si se ha realizado bien todo el proceso el liquido obtenido tiene que ser limpio, brillante, translucido, mas o menos denso y sin ninguna impureza sólida en el fondo (fig. 15).

 
El líquido así obtenido se calienta sin llegar a hervir (al baño Maria) (fig.16)  hasta que se evapore el agua casi por completo. También se puede dejar al sol (fig.17); esto suele tardar varios días, según la época del año. En el fondo del recipiente quedará una pasta densa de color oscuro que se retira del fuego y vierte sobre un plato cuando todavía es fluida (fig.18). y antes de que su consistencia sea parecida a la masilla ya que si se seca del todo será muy difícil despegarla del fondo de la olla. Terminar de secar al sol o bajo una lámpara (fig.19).



Para una mayor exposición al aire y al sol es recomendable utilizar recipientes bajos de boca muy ancha como platos, bandejas...etc. así disminuirá sensiblemente el tiempo de evaporación; todavía se puede acelerar más el proceso haciendo circular una corriente de aire sobre el plato.

Hay que tener especial precaución cuando una vez seco se rasca del plato para recogerlo (fig.20). El Opio refinado cuando se seca totalmente se vuelve muy frágil y quebradizo, casi cristalino, se pulveriza con facilidad, se fractura y salta de forma descontrolada, pudiendo perderse.
        
Una proporción aproximada seria de 6 litros de agua por cada  Kg.de Opio seco en bruto. Lo importante es que no llegue a quedarse tan seco que se pueda quemar; si es necesario añadir pequeñas cantidades de agua durante el proceso.

Es recomendable no superar los 70 / 80 º C para minimizar la destrucción de alcaloides por efecto del calor.

Después de este sencillo pero laborioso proceso, el Opio habrá perdido como media entre un 20% - 30% de su peso inicial. El Opio es ahora entre un 20 - 30% mas puro, se pierde peso ganando en calidad. 

La cantidad de residuo (fig.21) producido depende de la calidad del Opio y de la técnica de recolección pudiendo variar desde un 15% a un 60% del total del Opio en bruto a refinar.
También sería posible realizar el refinado partiendo de látex fresco, solo que habría que ajustar mejor la cantidad de agua.


El opio así tratado (fig-22) esta preparado para fumar siendo también bastante menos indigesto para comer, resultando algo mas fiable su dosificación y previsible su efecto.
-Si se opta por consumir fumado, es preferible usar una pipa abierta y una base caliente para vaporizarlo, ya que en la típica pipa china de cazoleta cerrada el Opio se carboniza e irremediablemente atascaría el pequeño agujero de la cazoleta.
El Opio una vez refinado se puede seguir procesando hasta obtener el “chandoo”; este es un procedimiento muy largo, laborioso y bastante complicado para el que se requería una alta cualificación y preparación practica.


 
Texto y FotografíaRomo.
     © (C)n Burgos Agosto 2012




Los colores de la adormidera

La Papaver Somniferum presenta flores grandes, con dos sépalos y cuatro pétalos simples o dobles, de color violeta, blancas, rojas..., con una mancha negra en la base, numerosos estambres y ovario ovoide o redondo, cubierto por una especie de pequeña coronita que lleva los estigmas en forma de radios.

Existe la falsa creencia de que según sea el color de las flores así será el Opio producido, creyendo erróneamente que las flores blancas son sinónimo de calidad. Esto era debido a las imágenes que antiguamente difundían los medios de comunicación, que solían ser de los campos de adormideras cultivados en el triangulo del oro donde aparecían principalmente plantas con flores de este color; entonces no se hablaba en los medios de los campos afganos con sus flores violeta y rojas.

La cantidad y calidad de los alcaloides no esta determinado por el color de la flor que presenta la planta, en las imágenes podéis apreciar los tres colores principales que se suelen dar en las adormideras, siendo la calidad del Opio producido similar en todas ya que se cultivaron en el mismo terreno que junto con la climatología y la genética son lo que realmente condiciona la producción de alcaloides en la planta.






Cosecha del Opio




En los días sucesivos a la caída de la flor, cuando la cápsula ha llegado a su máximo tamaño y las puntas de la corona situada sobre las cabezas están levantadas, se procederá a realizar uno o varios cortes, casi superficiales, con una cuchilla en cada una de las cabezas con cuidado de solo cortar la pared exterior, para evitar que el Opio sea reabsorbido al interior de la cápsula, perdiéndolo.


De estos cortes fluirá un látex de color blanco que en contacto con el aire se irá tornando oscuro hasta casi negro; esta sustancia una vez secada es lo que conocemos como OPIO.


Se pueden realizar los cortes temprano por la mañana, dejando secar el látex en la propia planta durante 1 o 2 días, para que pierda gran parte de la humedad antes de recogerlo. Esta operación se podrá repetir varias veces con intervalos de 3-4 días.

Construye una auténtica pipa para fumar Opio

Método propio de Fabricación casera de una pipa para fumar Opio con materiales y características similares a los de las antiguas pipas, totalmente funcional y con una terminación y tamaño real por (C)n Burgos.




-Partimos de una pequeña jarrita de cerámica o barro cocido de las típicas de “Recuerdo de...“ de unos 60 mm de alto por 50 mm de diámetro en la parte más gruesa. (fig.1)
- La parte esférica inferior que es la que utilizaremos, mide unos 40mm de alto por 50mm de diámetro
- Procederemos a cortar el asa de la jarrita con la ayuda de de un pequeño disco abrasivo de corte adaptado como en este caso a un útil “flexible” o a un pequeño taladro.




MUY IMPOTANTE: La parte inferior del asa debe de cortarse procurando dejar un resto un poco mas largo ya que ahí irá el agujero de la cazoleta y debe tener mas grosor que las paredes de la jarra. (fig.2)




-Cubrimos el cuello de la jarrita con cinta adhesiva; la marcaremos con una línea de lápiz y después pasaremos el disco de corte siguiendo dicha línea pero antes de terminar de seccionar por completo la parte superior de la jarrita realizaremos el agujero de la cazoleta aprovechando el grueso del saliente que presenta la unión del asa de la jarra para lo que utilizaremos una broca para hormigón tipo vidia de 8 mm de diámetro así como varias muelas de material abrasivo con forma cilíndrica y semiesférica. (fig.3)




Procederemos con mucho tacto y extremo cuidado al taladrar evitando profundizar demasiado; entre 4-5 mm será suficiente. (fig.4)
-Las vibraciones producidas por el taladro o el disco de corte pueden fracturar la cerámica cocida; esto se puede minimizar cubriéndola con cinta adhesiva en el lugar del corte.
-Es conveniente refrigerar la cerámica con un poco de agua, aceite mineral o una mezcla de ambos cuando se corta o taladra para evitar la rotura por sobrecalentamiento de la pieza.




-Terminaremos de seccionar la parte superior; no es necesario cortar del todo con el disco abrasivo, con 1 mm de profundidad será más que suficiente ya que suele romper por la línea marcada con una pequeña presión de las manos, como sucede con el vidrio. (fig.5)
El resultado es un recipiente más o menos esférico que mide 37 mm de alto por 50 mm de diámetro con una abertura de boca 25’6 mm (esto dependerá del tipo de jarrita utilizada).




-Ahora procederemos a realizar el rebajado y afinado del contorno del pequeño agujero de la cazoleta con las piedras de abrasivo dejándolo en forma cónica, aprovechando para afinar también la parte interna, así como desbarbar y alisar el interior del borde superior del recipiente, resultado de la fractura del corte; después realizaremos el pequeño agujero del fondo con una broca de 1’5 mm de diámetro. (fig.6)




Para el tubo utilizaremos

- una caña de bambú de 22 cm. de largo con un diámetro interno de 8 mm.
- un tubo de cobre de 80 mm de largo por 8 mm de diámetro.
- un trozo cilíndrico de corcho de 26 mm de diámetro por 20 mm de grosor.
- también utilizaremos un tapón de corcho de los habituales en las botellas de vino de 22 mm de diámetro por 40 mm de largo. (fig.7)




-Realizamos un taladro en el centro del corcho cilíndrico con una broca de 8 mm, así como en el tapón que conviene rebajarlo y pulirlo con la ayuda de una lija para madera hasta dejarlo de un grosor parecido al de la caña, quedando mas estético y manejable. Pasamos el tubo de cobre por el agujero realizado en el centro de la pieza de corcho procurando que esta se adapte perfectamente a la boca de la jarrita. Por el otro extremo introduciremos el tapón de corcho rebajado dejando fuera un par de cm. del tubo de cobre para poder ensamblar la caña de bambú. (fig.8)




Se puede encolar la unión de la caña con el tubo de cobre y el tapón de corcho impidiendo el movimiento de las piezas, así como la unión del tubo de cobre con la pieza de corcho, evitando el posible escape de humo. (fig.9)




Solo queda ensamblar entre sí las distintas partes resultando una pipa de unos 32 cm de largo lista para fumar el mejor Opio del país (fig.10)

*La cazoleta esta esmaltada por dentro por lo que resulta muy fácil y sencilla su limpieza
*Si con el uso la pieza de corcho que hace de unión con la cazoleta se va desgastando o dando de sí produciendo holguras se puede sustituir fácilmente o también se puede utilizar un pedazo de tela humedecido y enrollado alrededor de esta pieza para evitar la perdida de humo.
*Se puede utilizar cualquier tipo de recipiente de cerámica, loza e incluso metal que reúna unas características similares a los de la jarrita utilizada en este artículo.

Pieza diseñada y realizada - Romo.
Fotografía - Romo.
© (C)n Burgos - Febrero 2009